El 31 de diciembre del 2003, el mítico y retirado "yokozuna" (o sea, lo más plus del sumo) Akebono se prestó a ponerse delante de "la bestia" Bob Sapp, en un combate de K-1, que olía todavía más a circo y a masacre de lo normal. El morbo infinito radicaba en ver cuánto tiempo podría aguantar la montaña de carne hawaiiana a las embestidas de la montaña de músculos estadounidense. Porque, como es lógico, nadie albergaba la menor esperanza de que el campeón de un arte marcial tan limpio como el sumo tuviera la menor oportunidad ante un experto en salvajismo y mamporreo desordenado como es el ex jugador de fútbol americano reconvertido en estrella mediática en Japón.
El combate fue, cómo no, una carnicería. El infeliz y peliteñido Akebono inspiró bastante penita al tener que meterse a su edad en semejante berenjenal por culpa de no sé que descalabro financiero que arrojó por el WC los muchos yenes ganados en lo suyo. La cosa acabó en carnicería, of course, pero al menos fue lucrativa para el "yokozuna". Eso sí, a uno se le hiela la espina dorsal cuando ve las caritas de los dos churumbeles de Akebono, abrazados a su mami, presenciando como su gigantesco padre recibe hostias hasta en el carnet de identidad. ¿Ofrecerían las teles más pasta al matrimonio en cuestión si acudían los niños a ver la fulminación de su viejo?
Aquí debajo os espera la barbarie. Venga, ánimo, bienpensantes. ¿De verdad que os vais a quedar con la curiosidad? Click.
Si es cierto, no se ve, pero te quiero aclarar que más carnicería es un sitio de kimbo,peleador callejero nacido en Miami, que pelea a mano limpia, sin patadas, eso si, pero a puñetazo limpio y te puedo asegurar que ese negrote no sólo te parte el rostro con sus nudillos sino que les deja a sus oponentes un tercer testículo en sus frentes velo en Peleascallejeras.com y depués háblame de carnicería.
ANTONIO TRASHORRAS (Madrid, 1969).
Profesional del sector audiovisual desde 1990. Guionista de largometrajes ("El espinazo del diablo", "Lena"), telefilmes ("Jugar a matar" -Tele 5-) y cómic ("Miedo", "Residuos" -ediciones Glénat), crítico de cine ("Fotogramas", "Fantastic Magazine", "Nosferatu", "El País de las Tentaciones"), cómic ("El Periódico de Catalunya", "Viñetas", "U"), autor de siete libros sobre cine (en solitario o colaboración), responsable de contenidos de producciones especiales de Canal +, director del canal Album TV para Canal Satélite Digital, coordinador de monólogos de humor en el canal Paramount Comedy, guionista y realizador de los programas de "sketches" "La Hora Chanante" y "Telecompring, y director del "talk show" "Nada que perder" (Paramount Comedy). Tras un breve paso por "Los Serrano", actualmente dirige el Festival de Cine de Comedia de Peñíscola. Insomne, omnívoro cultural y fanático de cualquier palabra que contenga la combinación de letras "mn". Padre de un hijo rubio e incomprensiblemente cuerdo...
El autor de este "blog", en una de sus fugaces apariciones públicas.
¿A qué huele la ilusión?
Yo de pequeño bebía los vientos por Olivia Newton John. Coleccionaba fotos suyas, recortaba sus reportajes en las tonti-revistas de la post-Transición... ¡Hasta me gustaban sus canciones y películas! Me estoy refiriendo a aquella época, a caballo entre los 70 y los 80, en que aún aguantaba con su "look" de jovencita pese a haber rebasado holgadamente la treintena, más o menos entre el "boom" de "Grease" y los memorables (y a su manera hermosos) naufragios de "Xanadu" y "Two of a Kind".
En el magnífico Blowupdoll, un simpático "emepetrés" de la (por entonces) dulce y virginal australiana. En cuanto a la legendaria fotito en plan "roller/cowgirl" de aquí arriba, ¿qué puedo decir? Pues que vale su peso (55 K) en oro. Haciendo historia, amigos...
La voz azul
Descubrí las abisales cuerdas vocales de Etta Scollo en la escena más hermosa, emotiva y desconcertante de "Bad Guy", uno de los increibles largometrajes que el coreano Kim Ki-duk ha realizado en estos últimos años. "I tuoi fiori" se llamaba la canción y la irrupción de la profundísima, ígnea voz de esta italiana afincada en Alemania aportaba a la desesperada historia de "amour fou" narrada en la película una extrañísima cualidad de melodráma onírico. Un momento de cine inolvidable.
Desde entonces me he informado sobre ella, su música, su vida... y la he escuchado todo lo que he podido, claro. Recomiendo buscar sus CDs en la página alemana de Amazon y frecuentar su página personal. Merece mucho la pena.
Mujer tenía que ser
Si Norah Jones te arrulla tanto que puede llegar a resultar narcótica, si Diana Krall te agrada, claro, pero también te empalaga un poco, si empiezas a sospechar que bajo tanta vocalista sensible de última generación lo que hay en realidad es un poco de cuentitis y laxitud interior... ha llegado el momento de escuchar a Rebekka Bakken.
Convertida gracias a su debut en solitario con el apabullante album "The Art of How to Fall" en todo un fenómeno dentro del ambiente jazzístico ligero de Europa, esta noruega de treinta y pocos años jamás deja indiferente cuando se la escucha por vez primera. Su abrasiva voz esgrime una intensidad muy lejos de la tersa perfección académica de ciertas "divas", mientras que la naturaleza de sus composiciones no escatima ni en complejidades estructurales ni en paisajes emocionales encapotados.
"Say Goodbye To What Is Gone", "Worriless" o "Daylight Is Short In Fall" son algunas de las cumbres de este disco espinoso, dedicado a la exposición en doliente primera persona de cuantos desajustes e incongruencias sentimentales torturan a cualquier adulto. Quizá Rebekka Bakken no tenga el "glamour" ni los Grammies de otras, pero os aseguro que en ovarios las supera por carretillas. Digo.
anonimez dijo
no se ve!!!
20 Septiembre 2006 | 03:31 PM