LAS CORRIENTES ELÉCTRICAS MEJORAN LA CAPACIDAD VERBAL
Si se conecta una batería en la cabeza de una persona se mejoran sus habilidades verbales, afirman los investigadores del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos. Una descarga de dos milésimas de amperio (suficiente para que funcione un reloj digital) durante 20 minutos, basta para mejorar significativamente la expresión hablada, dicen los datos presentados en la reunión anual de Neurociencia de San Diego, California. Aparte de una sensación de cosquilleo alrededor del lugar donde se aplican los electrodos, los voluntarios no comunicaron sentir ningún otro efecto secundario. Meenakshi Iyer, investigadora del Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Apoplejía ubicado en Bethesda, Maryland, aplicó la corriente a 103 voluntarios. "Una vez convencidos de que la corriente era inofensiva, el reclutamiento de voluntarios no fue un problema", comenta.
Se les pidió que dijeran tantas palabras como pudieran, comenzando por una determinada letra. En 90 segundos, casi todos dijeron unas 20 palabras. Pero cuando Iyer administró la corriente, sus voluntarios dijeron un 20 por ciento más de palabras que los grupos de control, a quienes se les pusieron electrodos pero sin aplicarles corriente. Una corriente menor de una milésima de amperio, sin embargo, no tienen ningún efecto. Iyer dice que hay que trabajar más para explicar este efecto, pero supone que la corriente cambia las propiedades eléctricas de las células cerebrales en la corteza prefrontal. Ella cree que las células emiten señales más fácilmente después de que la corriente pase. Esa es la región cerebral implicada en la creación de palabras. La idea de utilizar electricidad para aumentar la actividad cerebral se remonta a ciertos experimentos con animales en los años 50.
Entonces.... Carlos Jesús realmente es un genio!!!! quiero decir, el hermano Mikaé. "Hijos míos preparaos, van a venir trece millones de naves".
Yo tan cerca de Bethesda y sin saber estas cosas, nchts!
ANTONIO TRASHORRAS (Madrid, 1969).
Profesional del sector audiovisual desde 1990. Guionista de largometrajes ("El espinazo del diablo", "Lena"), telefilmes ("Jugar a matar" -Tele 5-) y cómic ("Miedo", "Residuos" -ediciones Glénat), crítico de cine ("Fotogramas", "Fantastic Magazine", "Nosferatu", "El País de las Tentaciones"), cómic ("El Periódico de Catalunya", "Viñetas", "U"), autor de siete libros sobre cine (en solitario o colaboración), responsable de contenidos de producciones especiales de Canal +, director del canal Album TV para Canal Satélite Digital, coordinador de monólogos de humor en el canal Paramount Comedy, guionista y realizador de los programas de "sketches" "La Hora Chanante" y "Telecompring, y director del "talk show" "Nada que perder" (Paramount Comedy). Tras un breve paso por "Los Serrano", actualmente dirige el Festival de Cine de Comedia de Peñíscola. Insomne, omnívoro cultural y fanático de cualquier palabra que contenga la combinación de letras "mn". Padre de un hijo rubio e incomprensiblemente cuerdo...
El autor de este "blog", en una de sus fugaces apariciones públicas.
¿A qué huele la ilusión?
Yo de pequeño bebía los vientos por Olivia Newton John. Coleccionaba fotos suyas, recortaba sus reportajes en las tonti-revistas de la post-Transición... ¡Hasta me gustaban sus canciones y películas! Me estoy refiriendo a aquella época, a caballo entre los 70 y los 80, en que aún aguantaba con su "look" de jovencita pese a haber rebasado holgadamente la treintena, más o menos entre el "boom" de "Grease" y los memorables (y a su manera hermosos) naufragios de "Xanadu" y "Two of a Kind".
En el magnífico Blowupdoll, un simpático "emepetrés" de la (por entonces) dulce y virginal australiana. En cuanto a la legendaria fotito en plan "roller/cowgirl" de aquí arriba, ¿qué puedo decir? Pues que vale su peso (55 K) en oro. Haciendo historia, amigos...
La voz azul
Descubrí las abisales cuerdas vocales de Etta Scollo en la escena más hermosa, emotiva y desconcertante de "Bad Guy", uno de los increibles largometrajes que el coreano Kim Ki-duk ha realizado en estos últimos años. "I tuoi fiori" se llamaba la canción y la irrupción de la profundísima, ígnea voz de esta italiana afincada en Alemania aportaba a la desesperada historia de "amour fou" narrada en la película una extrañísima cualidad de melodráma onírico. Un momento de cine inolvidable.
Desde entonces me he informado sobre ella, su música, su vida... y la he escuchado todo lo que he podido, claro. Recomiendo buscar sus CDs en la página alemana de Amazon y frecuentar su página personal. Merece mucho la pena.
Mujer tenía que ser
Si Norah Jones te arrulla tanto que puede llegar a resultar narcótica, si Diana Krall te agrada, claro, pero también te empalaga un poco, si empiezas a sospechar que bajo tanta vocalista sensible de última generación lo que hay en realidad es un poco de cuentitis y laxitud interior... ha llegado el momento de escuchar a Rebekka Bakken.
Convertida gracias a su debut en solitario con el apabullante album "The Art of How to Fall" en todo un fenómeno dentro del ambiente jazzístico ligero de Europa, esta noruega de treinta y pocos años jamás deja indiferente cuando se la escucha por vez primera. Su abrasiva voz esgrime una intensidad muy lejos de la tersa perfección académica de ciertas "divas", mientras que la naturaleza de sus composiciones no escatima ni en complejidades estructurales ni en paisajes emocionales encapotados.
"Say Goodbye To What Is Gone", "Worriless" o "Daylight Is Short In Fall" son algunas de las cumbres de este disco espinoso, dedicado a la exposición en doliente primera persona de cuantos desajustes e incongruencias sentimentales torturan a cualquier adulto. Quizá Rebekka Bakken no tenga el "glamour" ni los Grammies de otras, pero os aseguro que en ovarios las supera por carretillas. Digo.
Kitsune dijo
Entonces.... Carlos Jesús realmente es un genio!!!! quiero decir, el hermano Mikaé. "Hijos míos preparaos, van a venir trece millones de naves".
Yo tan cerca de Bethesda y sin saber estas cosas, nchts!
29 Junio 2005 | 04:06 PM