
He observado que cuando manifiesto mi escaso, por no decir nulo, entusiasmo ante la conclusión de la saga de Lucas, en ciertos circulos digamos "frikis" se me mira con ojillos ladeados, es decir como mal. Parece que reconocer lo lejos que te pillan a estas alturas, emocionalmente hablando, los vericuetos genealógicos de Skywalkers, Kenobis y demás, sea o bien una traición hacia determinada variante "peterpanista" de entender el ocio audiovisual, aferrada como a un clavo ardiendo a la nostalgia "naif", o bien una forma de hacerte el interesante, separándote de esa masa generacional cuyo corazoncito colectivo se asume ligado de por vida a la cosa galáctica.

Que piensen (pensad) lo que quieran... pero lo cierto es que a mí hace años que los jedis me la traen al pairo, y que la bajona provocada por "La amenaza fantasma" fue tal que en ningún momento he albergado esperanza alguna de que posteriores entregas me proporcionasen nada parecido a esa catarsis retroemocional, ese fugaz vistazo al perdido paraíso infantil, que (lo reconozco) todos los devoradores de cultura popular buscamos obsesivamente una vez ingresamos en la vida adulta.
Todo lo anterior no es sino el preambulo a la presentación de este enlace, donde aquellos seguidores de Lucas que tengan una mascota, podrán ataviarla como alguno de los personajes más significativos de la primera trilogía.

Ahora bien, no sé que pensaréis, pero yo no puedo evitar sentir cierta desconfianza hacia alguien cuyo pasatiempo es disfrazar a su perrita de Princesa Leia (y si es el modelito "esclava de Jabba", ya ni os cuento...).
Vamos que una cosa es querer mucho a tu animalito/a, sí, y otra las parafilias "pop" que implican medidas higiénicas especiales.
En fin, vamos con algo más inocuo, como por ejemplo esta discreta funda para teléfonos móviles...
... confeccionada, como se puede apreciar, con auténtico cuero cabelludo de "wookie" (supongo que muerto; no me imagino a Chewaka vendiendo abnegadamente su mata de pelo cual Jo de "Mujercitas", para llegar a fin de mes debido a su escaso sueldo como contramaestre del "Halcón Milenario"). Este y otros adminículos de similar utilidad se pueden adquirir aquí. La apoteósis de la retención anal, vaya.

El autor de este "blog", en una de sus fugaces apariciones públicas.
Descubrí las abisales cuerdas vocales de Etta Scollo en la escena más hermosa, emotiva y desconcertante de "Bad Guy", uno de los increibles largometrajes que el coreano Kim Ki-duk ha realizado en estos últimos años. "I tuoi fiori" se llamaba la canción y la irrupción de la profundísima, ígnea voz de esta italiana afincada en Alemania aportaba a la desesperada historia de "amour fou" narrada en la película una extrañísima cualidad de melodráma onírico. Un momento de cine inolvidable.
Desde entonces me he informado sobre ella, su música, su vida... y la he escuchado todo lo que he podido, claro. Recomiendo buscar sus CDs en la página alemana de

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