
EL NAUFRAGO DEL PIANO
La policía trata de averiguar la identidad de un joven que sólo se comunica a través de un teclado
Agencias. 16, mayo, 2005.
Nadie sabe su nombre, tampoco su edad, ni tan siquiera cómo suena su voz. Pero este misterioso joven recogido por la policía el mes pasado en el condado de Kent se expresa a las mil maravillas. Cuando los médicos le dieron un papel para que escribiera su nombre, él pintó un piano. Y al llevarle hasta un teclado estuvo tocando durante horas. Ahora se pide a las orquestas europeas que ayuden a identificarle. El 8 de abril unos agentes de la policía local de Sheerness, un pueblo del condado de inglés Kent, encontraron a un joven de entre 20 y 30 años, alto y delgado, de pelo castaño y recortado. El traje negro y la camisa blanca que vestía estaban empapados, como si acabara de salir del mar. Poco más se sabe de él.
Ante su delicada situación, fue ingresado en el Medway Maritime Hospital. Allí, los médicos trataron de averiguar algo más de él, pero el muchacho mantenía un riguroso silencio. Ante la posibilidad de que hubiera perdido el habla, se le dio un papel para que, al menos, escribiera su nombre. En su lugar, garabateó dos figuras: una bandera sueca y un piano.

Aún no se sabe si la enseña corresponde a su país de origen, pero el instrumento, desde luego, sí dice mucho sobre él: un trabajador social le llevó a la capilla del hospital, donde hay un piano. Puso las manos sobre el teclado y tocó durante horas sin tomar descanso. Desde entonces, la música y pequeños asentimientos con la cabeza se han convertido en su única forma expresión. Se sienta al instrumento y no sólo interpreta distintas melodías sino que crea sus propias composiciones. El desconocido, que ha sido bautizado como El hombre del piano, permanece ingresado en una unidad de salud mental del norte de Kent al sufrir “una gran angustia” y la posibilidad de que haya sufrido un trauma.
El caso recuerda al de David Helfgott, un pianista que obtuvo un gran éxito a pesar de sufrir una discapacidad mental. Su historia fue retratada en la película Shine.

El autor de este "blog", en una de sus fugaces apariciones públicas.
Descubrí las abisales cuerdas vocales de Etta Scollo en la escena más hermosa, emotiva y desconcertante de "Bad Guy", uno de los increibles largometrajes que el coreano Kim Ki-duk ha realizado en estos últimos años. "I tuoi fiori" se llamaba la canción y la irrupción de la profundísima, ígnea voz de esta italiana afincada en Alemania aportaba a la desesperada historia de "amour fou" narrada en la película una extrañísima cualidad de melodráma onírico. Un momento de cine inolvidable.
Desde entonces me he informado sobre ella, su música, su vida... y la he escuchado todo lo que he podido, claro. Recomiendo buscar sus CDs en la página alemana de

La verdad es que la historia es de película. A mí me recuerda a
sissy humiliation
28 ago 2006 - 07:44 AM
sissy humiliation
Escribe un comentario