Auster y yo

Esta noche he soñado que Paul Auster visitaba mi casa. Al salir del ascensor me lo encontraba en el descansillo, entablamos una breve charla casual ("Hombre, si tú eres Paul Auster... Pues sí, mira tú por donde... Jo, pues tienes la misma cara que en las solapas de Anagrama") y, nada, como teníamos buen rollo me atrevía a pedirle que pasara a mi casa a dedicarme sus libros. Paul, muy majete, aceptaba.
Luego había una elipsis y me veía en casa, desesperado, buscando los libros de Auster por todos lados, pero, ¡fatalidad!, no localizaba ninguno, debido al desorden que reina en mi biblioteca. Él comienza a impacientarse y, mientras se toma un Nestea, me dice que mucha gente le miente, afirman ser "fans" suyos y es mentira, en realidad, no han leído ni un sólo libro suyo, lo único que pretenden es compartir un rato con un famoso como él, y eso le hace sentirse utilizado, dolido... Esa confesión me inquieta. Auster ahora parece incluso un poco peligroso. ¿Habré dejado entrar en mi casa a un psicópata? ¿Le dará un arrebato de furia al creer que no tengo ningún libro suyo en casa? ¿Por qué demonios nunca encuentro nada cuando lo necesito?

Total, que improviso un plan demencial: salir sigilosamente por la puerta, sin que él se dé cuenta, correr hacia el VIPS que hay cerca de casa y comprar allí un ejemplar de "El libro de las ilusiones", volver deprisa y mostrárselo como si lo tuviese desde hacía tiempo. Lo hago a cámara rápida, como en un "sketch" de Benny Hill, con música ridícula de fondo, y ya estoy de nuevo en casa, frente a él, enseñándole orgulloso mi recién adquirido ejemplar de su novela. Lo coge, lo mira... y me clava sus ojos profundos, con gesto de decepción. "Esto lo acabas de comprar", me dice con desarmante seguridad. Yo titubéo, trato de defenderme, aseguro que no, que me lo compré y leí hace meses... pero no hay manera. Auster me dice: "Este libro ha sido recién etiquetado", y me enseña la pegatina con el precio que ponen a los libros en el VIPS. "La fecha figura en la pegatina...", dice con mirada asesina. ¡Malditos VIPS! Auster se levanta y se acerca a mí, amenazador, inmenso... Yo retrocedo, balbuceando que tengo TODOS sus libros pero que mi desorden siempre impide que encuentre nada... Le ruego que no me haga daño, que soy un "fan" auténtico... ¡Hasta me gustó la novela del chucho! ¡Incluso pagué por ver "Lulu on the Bridge"! Él entra ya en cólera, gritando: "¿Me tomas el pelo? ¿Tengo yo cara acaso de encajar bien las bromas? ¡Mentiroso, mi película no la vio nadie en el mundo, nadie, nadie!". Me humillo, suplico que no me mate. Auster dice: "No te mataré... pero sí te someteré a mi famosa mirada intensa".

Yo me cago de miedo; ¡su mirada intensa! Dios... eso debe ser terrible; peor que la muerte. Le pregunto qué efectos tendrá su mirada intensa sobre mí, y Paul me responde con solemnidad: "Eso no lo sabrás... ¡hasta mañana!". Entonces noto que no puedo apartar mis ojos de los suyos, son como un abismo, me parece estar inmerso en los títulos de crédito de "Vertigo", tengo un pánico atroz a sus pupilas insondables, pero al tiempo me atraen inexorablemente, me arrastran...
Y entonces desperté.
Lo primero que he hecho esta mañana ha sido recolectar todos los libros de Auster y colocarlos juntos. Mi biblioteca sigue siendo un caos, ningún autor está ordenado alfabeticamente... menos él. De momento me noto bien.


ANTONIO TRASHORRAS (Madrid, 1969).
Profesional del sector audiovisual desde 1990. Guionista de largometrajes ("El espinazo del diablo", "Lena"), telefilmes ("Jugar a matar" -Tele 5-) y cómic ("Miedo", "Residuos" -ediciones Glénat), crítico de cine ("Fotogramas", "Fantastic Magazine", "Nosferatu", "El País de las Tentaciones"), cómic ("El Periódico de Catalunya", "Viñetas", "U"), autor de siete libros sobre cine (en solitario o colaboración), responsable de contenidos de producciones especiales de Canal +, director del canal Album TV para Canal Satélite Digital, coordinador de monólogos de humor en el canal Paramount Comedy, guionista y realizador de los programas de "sketches" "La Hora Chanante" y "Telecompring, y director del "talk show" "Nada que perder" (Paramount Comedy). Tras un breve paso por "Los Serrano", actualmente dirige el Festival de Cine de Comedia de Peñíscola. Insomne, omnívoro cultural y fanático de cualquier palabra que contenga la combinación de letras "mn". Padre de un hijo rubio e incomprensiblemente cuerdo...
El autor de este "blog", en una de sus fugaces apariciones públicas.
Yo de pequeño bebía los vientos por Olivia Newton John. Coleccionaba fotos suyas, recortaba sus reportajes en las tonti-revistas de la post-Transición... ¡Hasta me gustaban sus canciones y películas! Me estoy refiriendo a aquella época, a caballo entre los 70 y los 80, en que aún aguantaba con su "look" de jovencita pese a haber rebasado holgadamente la treintena, más o menos entre el "boom" de "Grease" y los memorables (y a su manera hermosos) naufragios de "Xanadu" y "Two of a Kind".
En el magnífico
Descubrí las abisales cuerdas vocales de Etta Scollo en la escena más hermosa, emotiva y desconcertante de "Bad Guy", uno de los increibles largometrajes que el coreano Kim Ki-duk ha realizado en estos últimos años. "I tuoi fiori" se llamaba la canción y la irrupción de la profundísima, ígnea voz de esta italiana afincada en Alemania aportaba a la desesperada historia de "amour fou" narrada en la película una extrañísima cualidad de melodráma onírico. Un momento de cine inolvidable.
Desde entonces me he informado sobre ella, su música, su vida... y la he escuchado todo lo que he podido, claro. Recomiendo buscar sus CDs en la página alemana de
Si Norah Jones te arrulla tanto que puede llegar a resultar narcótica, si Diana Krall te agrada, claro, pero también te empalaga un poco, si empiezas a sospechar que bajo tanta vocalista sensible de última generación lo que hay en realidad es un poco de cuentitis y laxitud interior... ha llegado el momento de escuchar a

MiJacK dijo
jajaja. muy bueno tu relato y tu sueño. deberias mandarselo a alguien y que haga un corto.
5 Agosto 2006 | 04:38 PM