
Aunque en general los payasos me den un mal rollo notable y esté convencido de que algo no muy sano yace ahí agazapado en la mollera de un tipo que le da por acapar la atención infantil a fuerza de gritar y moverse espasmodicamente con la cara pintada de blanco, mirad por dónde he descubierto un clown que algo de simpatía sí me ha despertado. Se trata de Buffo, el payaso fortachón.
No tengo muy claro porqué pero el ver a semejante fulano con la narizota roja y sacando biceps ha diluído esa sensación de perversión y oscuridad tan acentuada que suelen transmitirme dichos profesionales del entretenimiento. ¡Me caen bien los cachas, no lo puedo evitar! Los forzudos siempre fueron los únicos mendas del circo que no me hacían potar, en los grupos de superheroes el grandote siempre era mi favorito y pocas cosas me han hecho tan nítidamente feliz ante la pequeña pantalla como aquellas legendarias sesiones de "wrestling" en las primeras temporadas de Teta 5.

En fin, que… ¡viva los mazas! ¡Viva las hostias como panes! ¡Viva Buffo, el payaso no siniestro! Y es que un mameluco capaz de despedazar guías telefónicas con sus manos no puede causar pesadillas ni ser un mal ejemplo para los críos… aunque me lleve esas pintas.

El autor de este "blog", en una de sus fugaces apariciones públicas.
Descubrí las abisales cuerdas vocales de Etta Scollo en la escena más hermosa, emotiva y desconcertante de "Bad Guy", uno de los increibles largometrajes que el coreano Kim Ki-duk ha realizado en estos últimos años. "I tuoi fiori" se llamaba la canción y la irrupción de la profundísima, ígnea voz de esta italiana afincada en Alemania aportaba a la desesperada historia de "amour fou" narrada en la película una extrañísima cualidad de melodráma onírico. Un momento de cine inolvidable.
Desde entonces me he informado sobre ella, su música, su vida... y la he escuchado todo lo que he podido, claro. Recomiendo buscar sus CDs en la página alemana de

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