
Se supone que las propiedades estimulantes del té son muy similares a la del café, si bien aquel resulta mucho más beneficioso para el organismo, gracias a sus comprobadas cualidades digestivas, diuréticas y antioxidantes. Eso sí, me pregunto si al usar como recipiente esta tetera con la efigie de Hitler tan bondadoso líquido no se convertirá "ipso facto" en un bebedizo nocivo y de sabor infame. Como suele ocurrir en estos casos, el objeto mola exclusivamente para dejar boquiabiertas a las visitas y seguir siendo "el amigo de los cacharros raros", ahora bien, tener esto en el armario de la cocina es garantía de sobresalto cada vez que vayas a coger algo.

En esta desopilante página encontraréis el catálogo de Miss Poppy Dixon, una compañía dedicada a comercializar lo que ellos denominan "ropa interior cristiana". Eso sí, no creáis que estamos hablando de bragotas morcilleras y calzones picos pardos, no, no... que una cosa es ser creyente y otra rancio(a). Con decir que su lema es "Home of the avant God!" os podéis imaginar las ínfulas de modernez que se da esta gente.
Yo no sé cuánto creyente habrá por ahí con mensajes como estos en la entrepierna, pero lo que está claro es que toparse con uno de ellos en el fragor de la batalla debe ser lo más bajonero del mundo. Castidad asegurada.
Por cierto, tienen una linea especial para monjas. Y lo mejor es su nombre: Nunderwear.

¿Recordáis la Boyfriend Arm Pillow?
Pues bien, debido al apabullante éxito de pedidos, la compañía fabricante lanza ahora el producto equivalente para solitarios del sexo contrario: ¡la Almohada Regazo de Novia!
Sí, señor, ¡eso es psicología conductista aplicada a los negocios y lo demás son zarandajas! Y es que, ¿acaso hay una postura que nos guste más adoptar a los varones (en momentos de relajación y/o bajona, me refiero) cuando tenemos cerca a una fémina que apoyar nuestra sesera en sus muslos y, a ser posible, recibir caricias en el cuero cabelludo? Eso sí que alivia el espanto de estar vivo, ¿a que sí? Unos linces estos tipos de Kameo Corporation. Limones tenían que ser...
Si queréis saber más sobre la cosa esta os recomiendo que leáis una breve pero divertida entrevista con el individuo que la diseñó, en donde explica decisiones como el grosor de la barriguita o si se le ven las bragas o no al subirle la falda a la... almohada. Dicha entrevista se encuentra aquí.

¿Habéis dejado de planchar vuestras camisas para que os hagan juego con la cara? ¿En vez de patas de gallo tenéis ya un verdadero corral alrededor de los ojos? Pues he aquí el cachivache definitivo para que no acabéis convertidos en una réplica de Lola Gaos. Tranquilos, que no es la máscara del Dr. Doom, ni de un pariente blanco de Darth Vader, no...

El tratamiento consiste en la aplicación de esta máscara con cierto número de puntos de contacto que transmiten descargas de energía (suena Ci-Fi, ¿verdad?) en forma de micropulsaciones distribuidas por las zonas claves del rostro, aquellas en las que antes aparecen las llamadas "arrugas de expresión". "Rejuvenique" (parece algo así como el nombre del equivalente francés y "cool" de "Las Supremas de Móstoles") tonifica los músculos faciales para lograr una mejor apariencia y evitar la flacidez.
La duración de cada una de estas sesiones de "electrocirugía reconstructiva" (¡Toma!) es de un cuarto de hora y se aplica de una a dos veces por semana, durante 15 sesiones. Por supuesto, todo esto de ecos tan sadomaso hay que complementarlo luego con la aplicación de todo tipo de potingues sacacuartos.

La publicidad afirma que la piel acaba por tensarse en las zonas tratadas, vale... pero supongo que el verdadero reto consiste en someterse a una de esas sesiones sin pensar que un fallo del artilugio puede provocarte una electrocución digna del corredor de la muerte y destinada, encima, a convertirse al día siguiente en noticia chistosa en todos los periódicos del mundo.
Si, no obstante, estáis dispuestos a arriesgaros a terminar pareciendo Nikki Lauda, o, como poco, causar auténtico terror en vuestra pareja cada vez que os la pongáis, podéis adquirirla aquí (se trata de Amazon, eh... no penséis que hay que bucear en las simas de la Red para encontrar esta extravagancia).

"Sonic City" es un proyecto (o algo) desarrollado en Suecia y que consiste en una serie de cacharritos (cables, chips, esas gaitas... perdón la falta de palabrería técnica, es que soy "low tech") metidos en una suerte de... esto, entre gabán y camisa de fuerza, que permite al que lo lleva ir "componiendo" música en tiempo real mientras caminas por la ciudad. En teoría el sistema absorbe información sonora del entorno (es decir, los ruidos urbanos que rodean al portador de la prenda), procesándola y convirtiéndola al instante en una composición musical en constante cambio que se puede escuchar a través de unos auriculares. Parece que, además de los sonidos de la ciudad, para la elaboración de dicha música el ingenio también se nutre de los peculiares movimientos de cada usuario, sus ocasionales conversaciones e incluso sus características físicas. Es decir, la composición resultante puede considerarse algo así como la banda sonora de las evoluciones de una determinada persona en un lugar concreto y en un momento exacto. La cosa suena curiosa, claro... pero habrá que oir el resultado. Sospecho que para hacerme una idea bastaría con desenterrar mis viejos vinilos de Throbbing Whistle... (que, por cierto, ¿dónde andarán?).
Más detalles de "Sonic City" aquí.

Esta es una de las realidades más perturbadoras con que me he topado tras años de zascandilear por Internet. Se trata de las máscaras fotogénicas. Como su propio nombre indica dichas máscaras son reproduciones hiperrealistas de agraciados rostros femeninos (los hay orientales y caucásicos). Están diseñadas por un tal Natori Satio y no hay que ser ningún lince para intuir los diversos usos a los que pueden destinarse, ya sea cubriendo el propio rostro o el de la (o el) "partenaire". Un "gadget" capaz de hacer añicos la frontera de las parafilias para cualquier mente fantasiosa.

Una imagen vale más que mil palabras, ¿verdad? Pues bien, me abstendré entonces de hacer el menor comentario sobre el modelo de almohada que aparece en esta foto. Sólo deciros que es absolutamente real, que se vende (¿dónde si no?) en Japón y que el mero hecho de saber de su existencia me causó en su momento una tristeza dificilmente definible. Para saber más de la "Boyfriend Arm Pillow" pinchad aquí. Dulces sueños.

... ¡pues ponte una cazadora solar!
Se trata de una prenda indicada no sólo para conservar el calor corporal hasta en los ambientes más gélidos, sino, además, para recargar gracias a sus "bolsillos energéticos" desde teléfonos móviles hasta consolas portátiles, pasando por agendas electrónicas, lectores de MP3, etc. La chaqueta cuenta con paneles fotovoltaicos situados sobre los hombros y en la espalda, que tras convertir los rayos del sol en eléctricidad, almacenan ésta en unas minibaterías ocultas dentro de la prenda. Vamos que con sólo ponértela puedes sentirte como el mismísimo inspector Gadget... o, mejor, como un agente de S.H.I.E.L.D (ojito al gesto de Madelman que se le ha quedado al nota de la foto).
Obviamente, pronto la empezarán a usar tanto los informáticos adictos a estar conectados cuando salgan de acampada, como los espías de misión en zonas con climas chungos. Más información y divertidas animaciones aquí.